- El otoño, con su voz entre los árboles
- cubrió los huesos de mi piel dormida
- Ruge el viento en mis párpados fríos
- rasgando las paredes de mis sueños
- Quieto en las raíces de las horas
- dejó mi imagen rota, atrapada
- en los espejos nublados por la niebla
- Escucho la voz de los años gastados
- cuando marcan los sonidos del recuerdo
- Nos quemamos en la arena de la playa
- Fuimos incansables en las primaveras
- Las hebras del amor las enredamos
- en los tallos de los sentimientos
- y las tenemos protegidas del tiempo
- La distancia hizo polvo mis pasos inseguros
- Pisamos las piedras mojadas del camino
- que guardan bajo tierra las esperanzas
- Hoy, pasa el viento. Duermo tranquilo

Mes: diciembre 2016
Si escarbo bajo tu piel
- Si escarbo bajo tu piel
- descubriré la esencia de tu olvido
- Dejaste el cielo tupido de nubes
- lleno de horas muertas
- No necesito al tiempo
- si volviste cenizas mi nombre
- Me he de quedar en el silencio
- Mi corazón no sabe
- que ya no existes

Sin palabras
Mi espíritu vaga
Me duele el alma
¿Dónde está mi poesía?
Sólo silencio
No vienen las palabras
El olvido llega
a mi mente insolvente

Para toda una vida
- Tiembla el viento en mis manos
- al tenerte en mis pensamientos
- Llegaste con un halo de eternidad
- atravesando las fibras delgadas
- de mi corazón dormido
- Despertaste en mis sueños
- llevando en tus alas la ternura
- después de conocer tu noche
- Los ojos escondidos en la niebla
- dejan ver tu rostro de seda
- Pinto con las nubes del cielo azul
- tu silueta en mis sabanas blancas
- Quedará bordada de mis intenciones
- de tenerte para toda una vida

Te sigo amanado
- Vi que la noche se apagaba
- Seguí el eco de la voz de la luna
- buscando estar a solas contigo
- Golpee las penumbras a mí alrededor
- caminando las calles desnudas
- siguiendo tus huellas sin sombras
- La distancia se acorta para alcanzarte
- Quiero decirte que existo en mis pasos
- y puedes beber de mis pisadas
- Te miro, te oigo, te siento, te palpo
- a través de las ráfagas de tus ojos
- Ya he tallado tu rostro en mi retina
- Si ahora tengo que soñar contigo
- te dejaré pasar a mi poesía
- si te quedas para siempre

Domingo del olvido
- Es domingo y no te encuentro a mi lado
- Sigo prisionero de la noche infinita
- aún cuando la mañana apareció reluciente
- La alegría se fue detrás de tus sombras
- Ellas formaron con las alas del cielo
- un nuevo lugar para reflejar tu imagen
- Me dejaste dulcemente tu olvido
- en medio del silencio de mi alma
- Solo quedo dueño de mis sueños
- Es domingo sin flores en la ventana
- La melancolía se sentó en la sala
- a disfrutar el vino que no bebiste
- Dejaré que la lluvia mojé mis ilusiones
- y se lleve en sus gotas cristalinas
- este amor que no tiene vida
- Así me quedaré en paz con mi soledad

Vivir en ti
- Oscilas en mi pensamiento
- como el eje que mueve mi sentir
- Así nos separe un océano
- apareces en las crestas de las olas
- donde las espumas trae tu rostro
- El aletear de los pájaros fatigados
- me deja prendido el eco de tu voz
- El movimiento cuando caminas
- hacen vibrar mi sombra inquieta
- dejando que el perfume de tu cuerpo
- despierte mis silencios dormidos
- Los colores de tu mirada aguda
- tienden a deshacer mi tiempo
- para perderme en tu horizonte
- Siento los latidos de tu corazón
- incrustados en el mío
- Ahora puedo vivir en ti

Fue mi sueño
- Fue mi sueño
- en medio
- del vuelo
- de las mariposas
- Alcanzo
- la brisa del viento
- a pesar
- de la niebla oscura
- Tengo prisa
- por cruzar las nubes
- que no dejan ver
- tu rostro tierno
- Duermo
- en los brazos
- de la primavera
- Los pétalos
- de las magnolias
- me señalan
- el camino
- para fundirme
- con tu mirada

Pasan los años
- Los años nos dieron la espalda
- para condesar los tiempos vividos
- Ni siquiera los sueños dorados
- de los veranos sellados por las olas
- los podemos retener más tiempo
- Las aguas cristalinas del mar
- ya no dejan pasar los recuerdos
- con la facilidad de cómo vemos
- salir la luna todas las noches
- Nos quedamos en el cuarto oscuro
- reflejando nuestro cansancio
- en los espejos sin luces
- Los susurros de las piedras grises
- nos avisan al llegar la mañana
- que las horas se inclinaron
- en las arrugas de la frente
