- Tengo una nube en mis manos
- para renovar mis recuerdos
- en mi cerero desnudo
- Se envejecieron en el otoño
- cuando las piedras estaban solas
- con tu imagen en la arena
- dejando a trasluz
- la calidez de tu mirada
- La marea se cuela en mis sentidos
- alborotando tu negra cabellera
- Acaricio el viento dormido
- para beber de tus manos
- tus suspiros de primavera
- En mi sangre navego
- en un mar infinito
- hacía la costa más lejana
- en busca de la fuente
- donde nace tu belleza
- Las delicias de las olas
- surcan mi rostro frío
- Mientras el eco
- de una bandadas de gaviotas
- marchan a una distancia vacía
- Se llevan mis penas al infinito
- Van a morar por siempre
- en una cueva profunda
- Cuando a tu mejilla
- llegue la tarde desnuda
- quiero reposar en tus brazos
- con tu respiración en mi pecho
- no dejando escapar
- tu pasión que me consume
- Este sueño sin dueño
- es una fiesta a la nostalgia
- que se vino como un relámpago
- a socavar mis ojos humedecidos
- sin pedir permiso al tiempo
- Ni siquiera el cielo en tormenta
- puede disminuir el tamaño
- de nuestro cariño en bandolera
- Se convierte en un barco pequeño
- que no encuentra puerto
- pero no se lo lleva el olvido
